Ciclismo en el corazón de los Pirineos
Los Pirineos son un destino ideal para los amantes del ciclismo y ofrecen una amplia variedad de opciones para ciclistas de todos los niveles. Ya sea prisncipiante o ciclista experimentado, encontrarás carreteras pintorescas y espectaculares senderos de montaña que te permitirán disfrutar de la belleza virgen de esta región. Con puertos de montaña legendarios como el Tourmalet, el Aubisque y el Aspin, los Pirineos son una visita obligada para los ciclistas apasionados que buscan un verdadero desafío.
Día 1 : Saint-Jean-Pied-de-Port a Saint-Jean-de-Luz (45 km)
La ruta comienza en Saint-Jean-Pied-de-Port, una encantadora ciudad situada al pie de los Pirineos. Pedalearás por paisajes verdes y ondulados con impresionantes vistas a las montañas. En el camino, pasarás por pueblos típicos de la región, como Saint-Jean-le-Vieux y Ascain, antes de llegar a Saint-Jean-de-Luz, un pintoresco pueblo costero con una hermosa playa y un acogedor puerto deportivo.

Día 2 : Saint-Jean-de-Luz a Argelès-Gazost (85 km)
El segundo día dejarás la costa atlántica y pedalearás hacia el interior, atravesando colinas y montañas. Subirás el Col d’Ibardin, que ofrece una vista impresionante de las montañas circundantes y del valle que se extiende a sus pies. Luego pasarás por la ciudad termal de Cambo-les-Bains antes de llegar a Espelette, famosa por sus pimientos rojos. Después continuarás por paisajes montañosos y boscosos, cruzando los puertos de Aubisque y Soulor, antes de llegar a Argelès-Gazost, una encantadora ciudad situada al pie de las montañas.

Día 3 : Argelès-Gazost a Luz-Saint-Sauveur (35 km)
El último día continuarás pedaleando por las montañas y pasarás por pintorescos pueblos como Pierrefitte-Nestalas y Barèges. Subirás el famoso Col du Tourmalet, un puerto de montaña que ha formado parte del Tour de Francia en numerosas ocasiones. Luego seguirás tu recorrido por el paisaje montañoso en dirección a Luz-Saint-Sauveur, una ciudad termal situada en un estrecho valle rodeado de imponentes picos.
En resumen, esta ruta es un hermoso desafío para los amantes del ciclismo de montaña. Ofrece impresionantes vistas del paisaje pirenaico, con ascensos legendarios y descensos rápidos, además de pintorescos pueblos y ciudades para descubrir a lo largo del recorrido. Es importante tener en cuenta que esta ruta es bastante exigente y está destinada a ciclistas bien entrenados y con el equipo adecuado.

